8.9.09

FTears

Se oye un niño llorar, o bueno, tal vez una niña. En realidad no llora, gimotea, sorbe los mocos, solloza muy despacio, como si quisiera que nadie se diera cuenta.

Pero yo lo oigo, y de repente el techo se ha chocado contra el suelo, y yo soy el niño, y él me oye a mí, cuesta respirar, los cambios de realidad son difíciles. Han pasado 20 años, y quién sabe por qué las lágrimas, porque me duelen los oídos, porque me da miedo ir al colegio, porque todo está oscuro y pienso que me he quedado ciega.

Alguien ha salido corriendo, descalzo, a consolarme, pero no puede entrar, porque vivo en un cubo, no sé distinguir las paredes del suelo, no hay puertas ni ventanas.

Pensaba que ese cubo estaba en la red, pero no. Tendré que buscarlo y rescatarlo de algún cuaderno con rayas.

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