16.9.26

La otra noche soñé que estaba en Sevilla con muchos de mis amigos del instituto (que aunque sea cada vez más complicado, siguen siendo mi gente allí).

Estábamos jugando a algo con una pelota, y algunos se subían como a la fachada de un edificio antiguo que había en la calle, era parte del juego. Yo los veía allí subidos y pensaba "tengo que hacer una foto". Así que me iba en busca de mi cámara (concretamente la Kodak que me regalaron por mi comunión, que aún funciona en la vida real y tengo por aquí rodando). Pero como pasa a veces en los sueños, no conseguía avanzar hacia mi destino, no sabía bien a dónde estaba yendo. Llegaba a la Plaza Nueva que estaba abierta al tráfico como antiguamente, llena de autobuses, y me empezaba a agobiar porque me estaba perdiendo el juego por ir a buscar la cámara.

Mientras seguía intentando luchar contra la imposibilidad de ir a ninguna parte pensaba que iba a escribir en mi blog sobre esa noche. Que iba a decir "a veces os echo tanto de menos que me duele". Al pensar esa frase decidía que no merecía la pena la foto, que podía describir el momento con palabras, y me iba de vuelta. 

El juego había terminado y estaban todos tomando cervezas raras de algún bar moderno cercano.

Me desperté. Y aquí estamos en Madrid. 

8.2.26

I wonder what goes through your tiny head when you fall asleep on my chest.

Do you dream of the swimming pool, of all the little animals you've never seen in real life yet (well will you ever? I've never seen a shark, or a fugu, or a whale)

Do you see daddy chasing you down the corridor? Do you see me?

Do you maybe remember the foster home? The carers, their love, the babies around you.


Do you ever have nightmares?


Will you be able to forget completely? Will we be able to hug you tight enough so you never remember any of the bad stuff?

2.2.26

Se oyen pajaritos y pienso en cuántos amaneceres habré visto.

No amaneceres de estos de invierno que te pillan de camino al trabajo, o en un tren, o volando, porque ahí estás haciendo cosas propias del día, actividades diurnas que ojalá no estuvieran teñidas de rosa, naranja, violeta, todos los tonos de azul.

Digo amaneceres que te pillan haciendo cosas propias de la noche: hablar con amigos de cosas muy profundas (o no tanto), beber, bailar, besarte con un desconocido. 

Leer, estudiar, terminar una entrega.

Cuidar.

Qué cosas.